CARTAGENA. Las averías urgentes de calefacción en los centros educativos incluidos en el nuevo contrato municipal deberán tener una respuesta en un máximo de dos horas. Es una de las condiciones que establece el Ayuntamiento de Cartagena para el mantenimiento de estas instalaciones, un servicio que abarcará 25 colegios públicos y la escuela infantil municipal La Milagrosa y que contará con un presupuesto base de 102.952,87 euros, IVA incluido, para dos años.
El pliego exige a la empresa adjudicataria disponer de un servicio de atención durante las 24 horas del día, los siete días de la semana y todas las semanas del año. La obligación busca que las incidencias puedan atenderse también fuera del horario escolar y en días festivos, con distintos plazos de actuación según la naturaleza de la avería.
En los casos urgentes, el tiempo máximo de respuesta será de dos horas desde el aviso. Si el problema permite una solución inmediata, como un rearme del equipo o determinadas fugas de agua, deberá corregirse en ese momento. Cuando sean necesarios materiales de rápida obtención que no estén disponibles, el documento fija un plazo de 24 horas. Si la reparación requiere un presupuesto previo, deberá ejecutarse en el menor tiempo posible tras su adjudicación.
La contratación tendrá una duración inicial de dos años, prorrogable por otros dos, y no podrá comenzar antes de que finalice el contrato vigente. Su alcance comprende las instalaciones de calefacción por agua de los centros y los edificios de uso docente situados dentro de sus recintos escolares.
El presupuesto anual asciende a 42.542,51 euros, sin IVA, repartidos entre dos bloques de cuantía similar: 20.880 euros para el mantenimiento preventivo y 21.662,51 euros para las reparaciones. Esta última partida se facturará según las intervenciones efectivamente realizadas y previamente autorizadas por los responsables municipales.
Antes de iniciar las labores ordinarias, la adjudicataria tendrá que realizar una revisión inicial de cada centro. Esa inspección deberá identificar los equipos existentes, su estado de conservación y las deficiencias detectadas, ordenadas según su gravedad o el riesgo que puedan suponer para las personas y las instalaciones.
El resultado se recogerá en un informe detallado que incluirá, cuando proceda, una valoración de las reformas o mejoras imprescindibles para adecuar los sistemas a la normativa. El Ayuntamiento se reserva la posibilidad de solicitar otras ofertas para esos trabajos. La revisión inicial será, además, un requisito indispensable para tramitar las certificaciones económicas del servicio.
El calendario de mantenimiento establece una revisión anual antes de la temporada de frío, prevista en septiembre, aunque el Consistorio podrá modificar esa fecha. Los trabajos incluirán la limpieza de quemadores, calderas, filtros y chimeneas; la comprobación de las bombas de circulación; la revisión de depósitos y conducciones; y el purgado de los circuitos.
La empresa también deberá verificar el estado de radiadores, válvulas y demás elementos, comprobar el funcionamiento general del sistema y asegurarse de que el personal encargado de manejarlo conoce las pautas de uso. La revisión incorporará medidas para mejorar el rendimiento de los equipos de combustión y favorecer el ahorro energético.
Durante la temporada de funcionamiento habrá controles mensuales sobre la combustión, el consumo de energía, la temperatura del agua y los dispositivos de seguridad. Al terminar el invierno, en torno a abril, se realizará otra revisión para dejar los sistemas en condiciones adecuadas durante el periodo de inactividad y evitar riesgos en los circuitos de combustible.
Entre los centros incluidos figuran Alumbres, Antonio de Ulloa, Beethoven, Ciudad Jardín, Concepción Arenal, Fernando Garrido, Gabriela Mistral, Atalaya, San Antonio Abad, San Cristóbal, San Félix, San Francisco Javier, Poeta Antonio Oliver, Primitiva López, Vicente Medina, Vicente Ros y Virgen del Carmen.
La relación también abarca Félix Rodríguez de la Fuente, en Los Nietos; Mediterráneo, en La Manga; Nuestra Señora del Mar, en Santa Lucía; San Fulgencio, en Pozo Estrecho; San Isidoro, en El Algar; Santa Florentina, en La Palma; Santiago Apóstol, en Miranda; y Pipiripao, además de la escuela infantil La Milagrosa.
Las reparaciones deberán organizarse preferentemente en horarios que no interfieran en las clases. Cuando la urgencia obligue a intervenir sin demora, los trabajos tendrán que coordinarse con la dirección del centro. La adjudicataria también asumirá la señalización, las medidas de protección y la retirada de los materiales sobrantes.
Para prestar el servicio, la empresa deberá contar con un almacén-taller en el municipio de Cartagena, repuestos de uso habitual y medios de transporte y herramientas suficientes. El equipo mínimo previsto estará formado por un técnico de enlace con el Ayuntamiento, un oficial, un instalador y un ayudante. El pliego no permite subcontratar total ni parcialmente los trabajos de mantenimiento.
La Concejalía de Educación supervisará las actuaciones mediante partes de revisión y reparación, libros de mantenimiento y un informe trimestral sobre el estado de las instalaciones. Ese seguimiento deberá reflejar las incidencias y las sustituciones o mejoras que se consideren necesarias para su funcionamiento.