CARTAGENA (Europa Press). La recuperación de la Catedral de Santa María la Mayor de Cartagena abre una nueva etapa. El Ayuntamiento y el Obispado han acordado buscar una alternativa que cuente con un mayor consenso y que permita recuperar el monumento para el culto y el uso litúrgico, dejando atrás la propuesta que resultó ganadora del concurso de ideas convocado para actuar sobre el templo.
La nueva solución se planteará dentro del Plan Nacional de Catedrales y contará también con la participación de la Comunidad Autónoma, que comparte la decisión adoptada por ambas instituciones y trabajará junto a ellas para impulsar la rehabilitación del monumento.
Este cambio de rumbo llega después de que el proyecto del arquitecto Carlos Campos resultara elegido en el concurso. El Ayuntamiento considera cumplidas sus obligaciones dentro del protocolo de colaboración, que contemplaba la elaboración, convocatoria y financiación de este procedimiento, pero ha decidido no continuar con el desarrollo de la propuesta ganadora tras conocer también la posición del Obispado, propietario del inmueble.
La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, ha defendido que el concurso se desarrolló "con todas las garantías" y ha calificado de "impecable" la decisión adoptada por el jurado desde el punto de vista profesional y técnico. Sin embargo, considera que el resultado no logró reunir el respaldo social necesario para convertirse en la intervención definitiva sobre Santa María la Mayor.
"El jurado resolvió de manera impecable desde el punto de vista profesional y técnico, con expertos independientes, pero detectamos que no había un consenso social y que el sentir era que la propuesta ganadora, siendo impecable desde el punto de vista artístico y cultural, no reunía el sentir del uso religioso que queremos todos los cartageneros para nuestra Catedral", ha explicado Arroyo.
El Obispado tampoco respalda la propuesta ganadora
Antes de continuar con el proyecto de Carlos Campos, el Gobierno municipal solicitó al Obispado que fijara su posición sobre la intervención. La Iglesia es propietaria del templo y, por tanto, cualquier actuación que finalmente se ejecute en el inmueble necesita contar con su autorización.
"Era muy importante conocer la opinión del Obispado, que es el propietario y el promotor del inmueble. Realmente es quien tiene que impulsar, autorizar, aprobar y dar su visto bueno a cualquier actuación que se realice allí", ha señalado la alcaldesa.
La respuesta del Obispado ha terminado por propiciar el cambio de rumbo. Según Arroyo, ambas instituciones coinciden en considerar que la propuesta seleccionada en el concurso no responde suficientemente al carácter religioso del edificio ni al uso establecido para el templo en su Plan Director.
"Sabiendo que el Obispado, con la carta que ha mandado el obispo, comparte y coincide con el Ayuntamiento de Cartagena en el análisis de que la propuesta ganadora del concurso de ideas no se ajusta con todas las garantías al carácter religioso y al uso que se contempla en el Plan Director, hemos iniciado una nueva etapa que reúna todas las garantías, escuchando, como es nuestra obligación, lo que nos pedían los cartageneros", ha afirmado.
El siguiente paso será, por tanto, definir una nueva intervención entre Ayuntamiento, Obispado y Comunidad Autónoma utilizando como marco el Plan Nacional de Catedrales.
Santa María la Mayor ya se encuentra incluida en este programa y dispone desde 2021 de un Plan Director, que servirá como base técnica para estudiar las actuaciones que puedan desarrollarse en el monumento.
Cartagena quiere conservar los 2,6 millones del Estado
El abandono de la solución ganadora del concurso abre también la incógnita sobre los 2,6 millones de euros que el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana tenía previstos para intervenir en la Catedral.
El Ayuntamiento sostiene que el cambio de proyecto no debe suponer la pérdida de estos fondos. Arroyo ya ha comunicado al Ministerio la decisión y ha reclamado que la partida se mantenga para financiar la futura rehabilitación de Santa María la Mayor.
"No entenderíamos que el Gobierno decidiera no conservar esa partida prevista porque el Ayuntamiento de Cartagena ha cumplido ya con sus obligaciones, incluidas las obligaciones económicas trazadas en el protocolo. Por lo tanto, las obligaciones del Ministerio, que eran básicamente económicas, deben mantenerse", ha defendido.
La intención municipal pasa por compatibilizar esos 2,6 millones con las posibilidades de financiación que abre el Plan Nacional de Catedrales. De esta manera, a los recursos inicialmente comprometidos por Vivienda podrían sumarse en el futuro aportaciones del Ministerio de Cultura y de la Comunidad Autónoma.
El Ayuntamiento ya ha trasladado el nuevo planteamiento tanto al Ministerio de Vivienda como al de Cultura, además de a la Comunidad Autónoma y al propio Obispado.