Cartagena: así es el gran músculo industrial de la Región

Cartagena

El municipio reúne cerca de 1.700 empresas industriales y algunas de las mayores compañías del sureste, con un tejido que va desde la energía y la petroquímica hasta la tecnología, la automoción, la pesca y la alimentación

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Hay ciudades que viven del turismo. Otras de la agricultura. Cartagena tiene una particularidad: su economía se ha construido históricamente alrededor de la industria, pero hoy descansa sobre una combinación mucho más amplia de actividades. Energía, construcción naval, logística, tecnología, agroalimentación, agricultura, comercio y turismo forman un tejido económico en el que conviven grandes compañías con cientos de pequeñas y medianas empresas.

Sus cerca de 1.700 empresas industriales convierten al municipio en uno de los principales polos productivos de la Región de Murcia. A ellas se suma una actividad turística que ha ganado peso durante los últimos años y un sector agrícola que, aunque buena parte de sus explotaciones se sitúan fuera del núcleo urbano, mantiene una estrecha relación económica con Cartagena y con el conjunto del Campo de Cartagena.

El paisaje empresarial se extiende desde el Valle de Escombreras hasta Los Camachos, pasando por Cabezo Beaza, La Palma o el puerto junto a la barriada de Santa Lucía. Son áreas industriales y empresariales conectadas con uno de los principales puertos de mercancías del país y con una red de comunicaciones que aspira a reforzarse mediante la futura Zona de Actividades Logísticas y el desarrollo del Corredor Mediterráneo.

Pero detrás de estas infraestructuras está, sobre todo, un tejido empresarial que ha ido evolucionando con el tiempo.

Un gigante que va mucho más allá de Repsol o Navantia

Cuando se habla de la economía cartagenera, los nombres de Repsol, Navantia, Enagás, Air Liquide, Naturgy o Moeve aparecen de forma recurrente. Son algunas de las grandes empresas tractoras vinculadas al Valle de Escombreras, la energía y la industria naval.

Sin embargo, la actividad empresarial del municipio es mucho más amplia. Según los datos del Instituto de Fomento de la Región de Murcia (INFO), correspondientes a 2024, la empresa con mayor volumen de negocio del municipio es Iberian Lube Base Oils Company (Ilboc), con una facturación de 590,91 millones de euros y cerca de 100 empleados. Le sigue Zamora Company Global, con 242,27 millones, y Alten Soluciones Productos Auditoría e Ingeniería, con 212,88 millones.

  • Dársena de Escombreras. -

A continuación aparecen la tecnológica Depau Sistemas, con 208,86 millones, SABIC Innovative Plastics España, con 208,70 millones, y Ecocarburantes Españoles, con 205,29 millones. La compañía de plásticos mantiene así una posición destacada en el ranking, aunque posteriormente ha cambiado de escenario empresarial con la entrada de Mutares a través de NexPoint Materials.

Entre las empresas con mayor volumen de negocio también figuran Zamora Company España, con 142,78 millones; Comercial Dimóvil, con 136,22 millones; Hermanos Inglés, con 125,73 millones; Huertas Motor, con 121,96 millones; EnergyWorks Cartagena, con 108,65 millones; DZ Licore, con 91,12 millones; Dimovil, con 90,26 millones, y Ricardo Fuentes e Hijos, con 80,87 millones.

El mapa empresarial incorpora además compañías como Labasa, Ginés Huertas Industriales, Puertas Padilla, Piensos Cartagena, Ginés Huertas Cervantes, IFF Murcia Natural Ingredients y Caldereros del Mediterráneo, reflejando un tejido en el que conviven energía, industria química y de transformación, agroalimentación, automoción, tecnología, pesca, logística y servicios.

La fotografía muestra una economía en la que conviven energía, automoción, alimentación, metal, logística, pesca, distribución, tecnología y construcción industrial.

El efecto tractor de Escombreras

Una parte importante de esta actividad se concentra en torno al Valle de Escombreras, uno de los principales complejos industriales y energéticos del sureste español.

La presencia de grandes compañías genera además actividad para numerosas empresas auxiliares dedicadas al mantenimiento industrial, la ingeniería, la fabricación metálica, las caldererías, la logística y otros servicios especializados. Un estudio, correspondiente a 2024, cuantifica la huella económica de las 26 empresas asociadas en el Valle de Escombreras. 

Los datos revelan un impacto económico global superior a los 5.200 millones de euros, lo que equivale al 12.4% del PIB de la Región de Murcia. En términos de empleo, el ecosistema generado sostiene más de 26.000 puestos de trabajo entre efectos indirectos e inducidos, con un factor multiplicador excepcional: por cada empleo directo en el valle (unos 1.600) se crean 15 adicionales en la economía. 

Parte de las empresas tiene su sede en Cabezo Beaza y Los Camachos, dos de las principales áreas empresariales del municipio. La disponibilidad de suelo industrial y las expectativas vinculadas al desarrollo de la futura ZAL constituyen algunos de los factores que pueden determinar la evolución de esta actividad durante los próximos años.

A esta estructura se suma el puerto, cuya conexión con las empresas industriales supone una de las principales ventajas logísticas de Cartagena.

Un puerto unido a la actividad empresarial

El Puerto de Cartagena mueve graneles energéticos, mercancía general y productos agroalimentarios, entre otros tráficos -ya ha superado los 34,4 millones de toneladas movidas en 2025- , y mantiene una relación directa con buena parte de la actividad industrial del municipio.

  • Vista aérea del Puerto. -

La proximidad entre las instalaciones portuarias y los centros productivos facilita el movimiento de materias primas y mercancías y permite a determinadas empresas reducir costes logísticos y mejorar su conexión con mercados nacionales e internacionales.

Esta relación entre puerto, industria y logística constituye uno de los elementos diferenciadores de Cartagena respecto a otros municipios de la Región.

El turismo, un segundo gran foco de actividad

La industria sigue siendo el principal elemento de identidad económica de Cartagena, pero el turismo se ha consolidado como otro de los sectores con mayor capacidad para generar actividad.

En 2024, las oficinas de turismo prestaron 91.378 servicios de información y atendieron presencialmente a 89.720 turistas. El visitante internacional tuvo un peso mayoritario, con 46.412 registros, el 51% del total. Reino Unido, Estados Unidos y Francia fueron los principales mercados extranjeros.

El perfil del visitante está marcado por el turismo cultural: 58.098 registros, el 63,58%, tuvieron la cultura como motivo de visita. Los cruceros, con 20.083 registros (21,98%), fueron el segundo motivo, seguidos del sol y playa.

Los datos de Cartagena Puerto de Culturas confirman la dimensión alcanzada por este sector. En 2025 registró 569.209 visitantes, mientras que sus centros acumularon 705.258 visitas. El Teatro Romano fue el recurso más visitado, con 247.765 visitas, seguido del Ascensor Panorámico (138.669) y el Castillo de la Concepción (97.437).

  • Panorámica de Cartagena y el Palacio Consistorial. -

Además, el 55% de los visitantes de Cartagena Puerto de Culturas en 2025 fueron extranjeros, lo que confirma la creciente dimensión internacional del turismo cultural cartagenero.

A esta actividad se suma el turismo de congresos, con 183 eventos y 34.945 participantes en 2025, incluidos 23 eventos internacionales.

Industria y turismo aparecen así como dos de los grandes pilares de la economía cartagenera, con un patrimonio histórico que se ha convertido en uno de los principales reclamos internacionales de la ciudad.

El turismo tiene además capacidad para extender sus efectos sobre otras actividades, desde la hostelería y el alojamiento hasta el comercio, el transporte, las empresas de ocio y los servicios vinculados a la actividad turística.

Una agricultura estrechamente vinculada al territorio

Junto a la industria y el turismo, la agricultura mantiene un peso relevante en el entorno económico de Cartagena, especialmente a través del regadío del Campo de Cartagena.

La Comunidad de Regantes del Campo de Cartagena gestiona más de 41.000 hectáreas y agrupa a más de 9.300 comuneros. Según los datos facilitados por la propia entidad, la eficiencia hídrica de su red de distribución supera de media el 96% y puede alcanzar el 99% en años con suministro normal.

  • Lechugas en el Campo de Cartagena -

La agricultura del Campo de Cartagena está vinculada a cultivos como lechuga, melón, alcachofa, brócoli, cítricos, patata y pimiento de invernadero, con una producción orientada tanto al mercado nacional como a la exportación.

La Comunidad de Regantes cifra en más de 45.000 los empleos directos e indirectos a tiempo completo relacionados con el regadío y sitúa en más de 3.000 millones de euros su aportación al PIB regional. Son cifras aportadas por la propia entidad y, por tanto, deben interpretarse dentro de ese contexto.

Tecnología y agua

Uno de los principales cambios experimentados por la agricultura del Campo de Cartagena ha sido la incorporación de tecnología a la gestión de los cultivos.

La Comunidad de Regantes señala que la zona dispone de miles de sondas de humedad destinadas a medir parámetros como el contenido de agua del suelo, la conductividad eléctrica y la temperatura a distintas profundidades.

Esta información se combina con datos agroclimáticos, teledetección mediante satélite y vuelos de drones multiespectrales. También se han desarrollado proyectos junto con la Universidad Politécnica de Cartagena para mejorar la gestión de los recursos.

El objetivo de estas herramientas es ajustar el riego y la aplicación de fertilizantes a las necesidades de cada cultivo. La utilización de estos sistemas se enmarca en un proceso de modernización del regadío que busca utilizar los recursos disponibles de una manera más ajustada.

El agua, en cualquier caso, continúa siendo uno de los principales factores que condicionan el futuro de la agricultura del Campo de Cartagena.

Un sistema hídrico condicionado por el Trasvase

La Comunidad de Regantes considera estratégico el Trasvase Tajo-Segura. Según sus propios datos, más del 67% de los recursos hídricos disponibles para la entidad proceden de esta infraestructura.

El sistema se complementa con otras fuentes, entre ellas el agua desalinizada y las aguas regeneradas. La Comunidad de Regantes utiliza aguas regeneradas procedentes de siete estaciones depuradoras del Campo de Cartagena.

La disponibilidad de agua, su calidad, su coste y las condiciones ambientales constituyen algunos de los principales factores que determinarán la evolución de la agricultura en los próximos años.

Una economía con varios pilares

La evolución económica de Cartagena muestra un municipio que ha ampliado considerablemente su estructura productiva. La industria continúa siendo su principal seña de identidad económica, con grandes empresas tractoras y una amplia red de compañías auxiliares.

Pero alrededor de ese núcleo han crecido otras actividades. El puerto refuerza la posición logística; el turismo aporta visitantes y actividad a sectores vinculados a los servicios; y la agricultura del Campo de Cartagena mantiene una importante presencia productiva y empresarial en el entorno.

A estos sectores se suman ámbitos con perspectivas de crecimiento como la defensa, la economía azul, las energías renovables, la digitalización industrial, la automatización, la fabricación avanzada y la tecnología.

El reto para Cartagena no pasa tanto por sustituir un modelo económico por otro como por seguir ampliando y equilibrando su base productiva. La industria necesita nuevas inversiones y suelo; el puerto, mejorar sus conexiones; el turismo, consolidar visitantes durante todo el año; y la agricultura, afrontar un escenario marcado por la disponibilidad de agua, los costes y las exigencias ambientales.

Cartagena llega así a esta nueva etapa con una economía que conserva su carácter industrial, pero que ya no puede explicarse únicamente desde las grandes fábricas de Escombreras. Industria, puerto, turismo, agricultura y tecnología forman hoy un entramado económico mucho más amplio, en el que la capacidad para atraer inversiones, generar empleo cualificado y aprovechar sus infraestructuras será determinante para definir el próximo capítulo económico de la ciudad.

 

*Este reportaje se publicó en la Revista Tierra de Empresas.

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