El Ayuntamiento de Cartagena prepara una renovación progresiva de las placas que identifican las calles, plazas y espacios públicos del municipio, con un nuevo diseño que unificará la señalización y diferenciará el tratamiento del casco histórico respecto al resto de la ciudad.
El Consistorio ha fijado un presupuesto máximo de 35.000 euros, IVA incluido, para el primer año de contrato, que podrá prorrogarse durante otro ejercicio. La empresa que resulte adjudicataria se encargará de fabricar, rotular, suministrar e instalar las placas, además de retirar las existentes cuando sea necesario sustituirlas.
No se trata de una compra con un número cerrado de unidades. El Ayuntamiento irá realizando pedidos en función de las necesidades que detecte el servicio municipal de Estadística y Población. Las placas podrán destinarse a calles que todavía no estén señalizadas, a la renovación de las existentes, a reposiciones por deterioro o a nuevas vías que se incorporen al callejero municipal.
Azul ultramar y letras blancas
El nuevo diseño apuesta por una imagen fácilmente reconocible. Las placas tendrán como color de fondo el azul ultramar RAL 5002, mientras que las letras, el escudo municipal y el ribete serán de color blanco. Todas incorporarán el escudo del Ayuntamiento en la esquina superior izquierda.
La tipografía también queda definida en el pliego: se utilizará la familia Antonio, en estilo Sans Serif Bold, adaptando el tamaño de las letras a la longitud del nombre de la vía para garantizar su correcta lectura. El tipo de vía —calle, avenida, plaza, etc.— aparecerá en un tamaño menor que el nombre propio.
El expediente establece dos modelos de placa. Para el ámbito del casco histórico incluido en el Plan Especial de Ordenación y Protección del Conjunto Histórico (PEOPCH) se utilizará una placa rectangular abombada o cóncava con bordes redondeados. En el resto del municipio será rectangular, también con bordes redondeados.
Un modelo diferente para el casco histórico
El Ayuntamiento delimita específicamente el ámbito en el que se utilizará el modelo destinado al conjunto histórico. El perímetro comprende, entre otras vías, Calle Real, Carlos III, Capitanes Ripoll, Avenida Trovero Marín, Cuesta del Batel, Paseo Alfonso XII y Joaquín Navarro Coromina, de acuerdo con el ámbito establecido por el plan de protección.
La documentación técnica incorpora ejemplos de cómo serán las nuevas placas. Entre ellos aparecen denominaciones como Calle Honda, Calle del Descubridor Juan Fernández y Calle Alcalde Zamora, que muestran la distribución del texto y el escudo municipal.
El contrato no deja al azar tampoco la ubicación de la señalización.
Las placas deberán colocarse normalmente en las fachadas, entre tres y cuatro metros de altura, con una altura recomendada de 3,5 metros. Además, deberán guardar una distancia de 95 centímetros desde su centro hasta la esquina del edificio y al menos 90 centímetros respecto a puertas y ventanas.
Cuando las características del edificio impidan colocar la placa en fachada, o cuando existan razones técnicas o de protección patrimonial que lo desaconsejen, se podrá recurrir a una señal vertical sobre un poste galvanizado de tres metros de altura.
El Ayuntamiento establece además que las placas deberán situarse en lugares visibles y no podrán quedar ocultas por elementos como cables, cajas de registro o mobiliario urbano.
Una placa cada 100 metros en las calles largas
El nuevo sistema también fija criterios para distribuir las señales.
Los comienzos y finales de las calles deberán estar señalizados y también se colocarán placas en los puntos donde desembocan otras vías. En las calles de más de 150 metros de longitud, se instalará una placa cada 100 metros, alternando los lados de la calle.
En las plazas, la señalización se colocará en el edificio más destacado y en sus principales accesos.
El contrato tendrá una duración inicial de un año, prorrogable por otro, y funcionará mediante pedidos sucesivos.
La Administración facturará exclusivamente las unidades que hayan sido encargadas, instaladas y recibidas, sin comprometerse a agotar los 35.000 euros disponibles. De hecho, el pliego señala expresamente que la cantidad final de placas dependerá de las necesidades que vayan surgiendo durante la vigencia del contrato.
Una vez recibido cada pedido, la empresa adjudicataria tendrá un plazo de 15 días naturales para realizar la instalación.
El contrato se refiere exclusivamente a las placas de denominación de calles, vías y espacios públicos. Las placas de numeración de edificios y viviendas quedan fuera del objeto de esta contratación.
El expediente establece así las condiciones para que Cartagena vaya sustituyendo progresivamente su actual señalización por un modelo homogéneo de placas azules y blancas, con un diseño específico para el casco histórico y otro para el resto del término municipal.