El casco histórico de Cartagena da un nuevo paso para incorporar viviendas en dos inmuebles que hasta ahora permanecían sin uso. La Junta de Gobierno Local ha aprobado inicialmente sendos planes especiales para una parcela vacía de la calle Medieras y un edificio desocupado de la Plaza del Rey. Ambos proyectos, de iniciativa privada, tendrán que adaptarse a las limitaciones arqueológicas y patrimoniales de esta zona de la ciudad.
La tramitación llega en un momento de fuerte encarecimiento del mercado inmobiliario local. Comprar una vivienda en Cartagena cuesta de media 1.741 euros por metro cuadrado, un 11,2% más que hace un año, según los últimos datos publicados por Idealista. La subida también alcanza de lleno al Casco Antiguo, que en julio marcó un máximo histórico de 2.191 euros por metro cuadrado tras crecer un 9,9% en doce meses. Se trata de una de las cinco zonas del municipio que han alcanzado precios récord.
El primero de los expedientes afecta al número 7 de la calle Medieras. Medieras Cuatro S.L. promueve la actuación sobre un solar de 112 metros cuadrados en el que planteó inicialmente tres viviendas, un local comercial y un sótano. Esta última planta tuvo que descartarse después de que la excavación arqueológica preventiva sacara a la luz restos que impiden ocupar el subsuelo.
El plan busca ahora encajar el proyecto sin renunciar a toda la edificabilidad prevista. Para compensar parte de la superficie perdida, incorpora una planta de ático residencial retranqueada dos metros con respecto a la fachada. Este nuevo volumen tendrá 65,77 metros cuadrados construidos y 56,35 metros útiles, además de una terraza de 13,45 metros cuadrados. En conjunto, el edificio alcanzará 469,42 metros cuadrados construidos, frente a los 506,90 metros cuadrados de la propuesta que incluía el sótano.
La segunda operación se localiza en el número 17 de la Plaza del Rey y está impulsada por Grupo Atalaya 2009 S.L. El inmueble ocupa 162,90 metros cuadrados en planta, se encuentra vacío y dispone de grado 3 de protección ambiental, por lo que cualquier intervención debe respetar los elementos que justifican su inclusión en el catálogo del casco histórico.
La propuesta permitirá recuperar el uso comercial de la planta baja y transformar las plantas superiores en viviendas. También contempla restaurar la fachada protegida, reorganizar la escalera y el ascensor y añadir una cuarta planta. Este último nivel se resolverá como un ático fragmentado y retranqueado para reducir su impacto sobre la imagen del edificio.
La rehabilitación proyectada suma 730,90 metros cuadrados de edificabilidad, por debajo de los 814,50 metros cuadrados que admite el planeamiento. La altura se situará en 17,59 metros, también por debajo del límite autorizado de 18,50 metros. De esta forma, el plan pretende recuperar un inmueble protegido y devolver actividad residencial y comercial a uno de los espacios más visibles del centro.
La aprobación acordada por la Junta de Gobierno Local es todavía inicial y no supone el comienzo inmediato de las obras. Los dos documentos se expondrán al público durante un mes para la presentación de alegaciones. El Ayuntamiento notificará además los acuerdos a los titulares que aparecen en el Catastro y solicitará los informes urbanísticos y sectoriales necesarios antes de que los expedientes continúen su tramitación.