La concejal Beatriz Sánchez del Álamo ha presentado su renuncia como miembro de la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Cartagena apenas dos semanas después de haber sido nombrada, una decisión directamente vinculada a su salida del grupo municipal de Vox. Ahora habrá que saber si esta determinación es más que suficiente para el partido cuyo portavoz es Gonzalo López Pretel, que se ha visto desarmado en poco menos de un mes, pasando de cuatro a dos concejales con la salida de Del Álamo y Salinas.
En un escrito dirigido a la alcaldesa, la edil explica que su decisión responde a una cuestión de coherencia política: “La coherencia con mis decisiones me lleva a renunciar al puesto en la Junta de Gobierno que me concediste siguiendo el acuerdo previo con el grupo al que ya no pertenezco”.
Mantiene sus competencias y el incremento de 12.000 euros anuales
Pese a este paso atrás en la estructura del Ejecutivo, Sánchez del Álamo deja claro que seguirá formando parte del Gobierno municipal y mantendrá sus responsabilidades.
“Estas novedades no cambian en absoluto mi compromiso con el Gobierno municipal y seguiré trabajando por los cartageneros desarrollando mis delegaciones”, señala en su comunicación.
Lo que no cambiarán, tampoco, serán sus atribuciones en los diferentes departamentos de las concejalías que asume, por lo que mantendrá esa subida de 12.000 euros que se le atribuyó con los mismos. Según el decreto firmado el 16 de marzo, el Ayuntamiento creaba una nueva área de Gobierno centrada en Nuevas Tecnologías, Administración Electrónica y Transparencia, que pasaba a dirigir Sánchez del Álamo. De esta manera, Sánchez del Álamo pasará de cobrar cerca de 48.101 euros -con una dedicación parcial del 90%- a 60.600 gracias a sus nuevas atribuciones.
De este modo, la concejal continúa en el equipo de gobierno, aunque fuera ya de Vox y sin presencia en uno de los órganos clave de decisión como es la Junta de Gobierno. De momento, Arroyo no ocupará esta vacante en la Junta de Gobierno