MURCIA. Un diseño lleno de glamour y luces que no deja indiferente a nadie; nuevos sabores y un toque de modernidad; y colas para probar los helado que hace un italiano cabopalero. Estas son las grandes novedades que este verano presenta, y sorprenden, en el Paseo de La Barra de Cabo de Palo, uno de los lugares más emblemáticos de este pueblo pescador y turístico, que en estas fechas siempre está a rebosar y que concentra a un buen número de restaurantes, de los de siempre y de los que han llegado pisando fuerte.
La primera de las aperturas que más llama la atención es la de 'Cabo de Sal', el glamuroso restaurante que rinde homenaje al antiguo muro de la sal, en el lugar donde esta valiosa mercancía llegada de las salinas de Marchamalo se embarcaba en pequeños barcos para su transporte hasta las grandes embarcaciones. El nuevo establecimiento de alta gama, que combina diseño e historia en ubicación privilegiada y muy ligada a la identidad cabopalera, se encuentra en una zona muy transitada, ya que es zona de paso hacia el mirador que se creó hace poco más de un año.
Sobre todo por las noches, 'Cabo de Sal' se llena de luz y en el centro de todas las miradas de los paseantes, a los que se les puede escuchar comentarios sobre este nuevo restaurante que desprende exclusividad. Y es que se trata del proyecto más ambicioso emprendido por el empresario José Luis Gestoso, el mismo que ha puesto en marcha en la localidad costera establecimientos hosteleros tan conocidos como 'El Rancho', 'Agua Salá', 'El Bondi Beach', 'La Taberna del Puerto' y 'Puertofino', además de las heladerías 'Jijonenca' y 'Smöoy'. También está detrás de 'Fanático', en La Manga, que recientemente ha recibido uno de los 'Soletes' que la Guía Repsol otorga por recomendación de los famosos.

- Burger VA.K -
'Cabo de Sal' se suma a una oferta gastronómica en la que los productos del mar son las estrellas de unos menús en los que no puede faltar el caldero. Por eso también llama la atención la apertura este verano de VA.K, la primera hamburguesería que abre sus puertas en este concurrido paseo. Se trata de una nueva aventura de los propietarios del restaurante CP8 (contiguo a VA.K), José Antonio y Nani, que amplían así su proyecto hostelero tras cinco años de consolidación La hamburguesería nace, según explican, con el objetivo de diversificar la oferta de La Barra y atraer tanto a nuevos públicos como a clientes habituales que buscan alternativas al pescado y la cocina tradicional sin salir del entorno. "Queríamos ofrecer algo distinto, dar la posibilidad de comer otro tipo de producto en un sitio privilegiado sin tener que desplazarse", señalan.
El nuevo local abrió sus puertas el fin de semana del 18 de junio y, según sus responsables, la acogida ha sido muy positiva, destacando el efecto sorpresa entre quienes descubren el establecimiento paseando por la zona. Y es que otro de los atractivos de VA.K es el diseño del espacio, con una estética moderna. La terraza incorpora elementos vegetales y una iluminación llamativa, con detalles como palmeras decorativas en tonos dorados y luces de colores, creando un ambiente diferenciador que refuerza la identidad del proyecto, según apuntas sus propietarios.

- Gelatería Alpina -
Y para acabar de una forma dulce, muchos visitantes se preguntarán a qué se debe las colas en otro nuevo negocio que ha abierto en La Barra. Pues a que los helados italianos de Alpina Gelateria se han convertido en todo un fenómeno en la zona. Esta nueva heladería con laboratorio es también una iniciativa de los propietarios del restaurante cabopalero Gran Torino, que lleva funcionando trece años, tiempo durante el cual este local de comida italiana se ha consolidado como un establecimiento de referencia en la zona, registrando una alta demanda y siendo, además, uno de los locales que permanece abierto durante todo el año. "Alpina Gelateria nace como una evolución natural de nuestro proyecto gastronómico", ha señalado Paula Millán, quien apunta que su marido, el chef italiano Roberto Thiale, es el que se ha encargado de toda la parte gastronómica del proyecto.
Para lograr el producto que buscaban han creado un laboratorio artesanal donde se desarrollará el helado desde cero, procediendo tanto las recetas como la maquinaria de Italia. Tanto es así que allí explican a los cliente que el sabor 'fior di latte', el clásico de crema de leche es la base de muchos otros y permite apreciar la calidad de la materia prima. También dan a elegir bañar el barquillo por dentro con una receta tradicional del Piamonte que une chocolate y avellana en estado puro.