MURCIA (EFE). El presidente de la Comunidad Autónoma, Fernando López Miras, ha estimado este miércoles que la suspensión en el envío de agua por el trasvase Tajo-Segura, que ha calificado de “cierre encubierto”, supondrá unas pérdidas económicas de 260 millones de euros y la destrucción de 5.600 puestos de trabajo para la economía regional.
Cabe recordar que dos roturas del canal del Trasvase Tajo-Segura a su paso por Guadalajara y el Talave (Albacete) han obligado a cortar el suministro del agua para evitar el colapso de la infraestructura hasta que no se termine la reparación. Las obras tienen una duración estimada entre cuatro y cinco meses, según las previsiones la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT).
Durante la sesión de control celebrada en el Parlamento autonómico, López Miras ha denunciado que, según estimaciones conservadoras, la Región dejará de recibir 65 hectómetros cúbicos para regadío y otros 20 para abastecimiento por esta interrupción del trasvase, debido a obras de reparación.
"Unos recursos que van a ir directos a Portugal, que se van a robar a nuestros agricultores y que utilizarán los agricultores de Portugal para hacerles competencia", ha aseverado el presidente autonómico, recordando que cada hectómetro cúbico genera cuatro millones de euros de riqueza y 86 empleos.

- López Miras en el pleno de la Asamblea. -
- Foto: CARM
Por su parte, el portavoz del PP, Joaquín Segado, ha enmarcado la suspensión de los envíos de agua en un "agravio continuado" del Gobierno central hacia la Región de Murcia, citando también la falta de inversiones en el Mar Menor, el déficit en las infraestructuras ferroviarias y la infrafinanciación autonómica, al tiempo que ha exigido la llegada de una nueva etapa que garantice que no haya "ciudadanos de primera y de segunda".
En respuesta a una pregunta formulada por el portavoz del grupo parlamentario popular, Joaquín Segado, el jefe del Ejecutivo regional ha calificado la situación de "decisión política dirigida", acusando al Gobierno central de actuar de forma intencionada para "cumplir la promesa de Pedro Sánchez de cerrar los trasvases y sustituirlos por agua desalada".
López Miras ha denunciado la demora en la declaración de la obra de emergencia tras las averías registradas y ha afeado a los socialistas murcianos su "complicidad" tras votar en el Congreso de los Diputados en contra del blindaje del trasvase.
