Agroalimentario

Cajamar reconoce que el sector del vino fija población, conserva el paisaje y contribuye a asegurar el futuro

Cajamar y la Federación Española del Vino (FEV) han presentado en Madrid el primer Barómetro sobre la sostenibilidad del sector vitivinícola en España

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MURCIA. El sector del vino aporta sostenibilidad al territorio en el que se desarrolla, ya que es un sector que fija población, conserva el paisaje y contribuye a asegurar el futuro. Así, el 80% de las bodegas genera o mantiene empleo, más del 80% protege el suelo y la biodiversidad, y el 95% trabaja en la preservación de la cultura vitivinícola local.

Estas son algunas de las principales conclusiones del primer Barómetro sobre la sostenibilidad del sector vitivinícola en España, elaborado por Cajamar y la Federación Española del Vino (FEV).

En materia de gobernanza, el sector muestra un elevado nivel de madurez organizativa, con estructuras consolidadas de gestión responsable, transparencia y control, mientras que en el ámbito económico destaca la integración de la sostenibilidad como palanca estratégica, con la totalidad de las bodegas colaborando en iniciativas de innovación sostenible y redes sectoriales.

En lo que respecta a la dimensión social, refleja avances significativos en empleo, arraigo territorial y transferencia de conocimiento, si bien se identifican áreas de mejora en indicadores más exigentes como igualdad de género o certificaciones laborales.  Asimismo, el sector vitivinícola tiene una dimensión territorial incuestionable.

En lo referente al plano ambiental, el informe confirma que el sector ha pasado de los compromisos a los resultados verificables: el 100 % de las bodegas mide su huella de carbono y dispone de planes de reducción, el 88% ha logrado disminuir sus emisiones, el 81 % ha reducido el consumo de agua y el 79 % el de energía.

Asimismo, el uso de energías renovables está plenamente implantado en las bodegas analizadas, ya que el 100 % cumple con los objetivos establecidos en este ámbito, combinando autogeneración y contratación de energía verde. A ello se suman avances significativos en eficiencia energética, con un 79 % de bodegas que ha logrado reducir su consumo respecto a su año base, y en gestión del agua, donde la totalidad de las bodegas participantes mide y planifica su uso y el 81 % ha conseguido ya reducciones verificables.

En paralelo, el barómetro refleja un alto grado de madurez en economía circular, con el 98% de las bodegas que dispone de planes de reducción de residuos y un 73% que alcanza tasas de valorización superiores al 90%, lo que evidencia una integración consolidada de modelos de gestión sostenible. Además, se observa una creciente implicación en la protección del entorno, con la mayoría de las bodegas desarrollando medidas activas de conservación del suelo y la biodiversidad y utilizando prácticas de viticultura más sostenibles, lo que refuerza el vínculo entre la sostenibilidad ambiental y el cuidado del territorio.

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Esta herramienta que ofrece una radiografía inédita del avance de las bodegas certificadas con el sello Sustainable Wineries for Climate Protection (SWfCP) a partir de 118 indicadores verificados. Con ellos, se analiza el desempeño del sector a partir de cuatro grandes dimensiones —económica, social, ambiental y de gobernanza— y permitirá realizar un seguimiento objetivo, comparable y verificable de la sostenibilidad en las bodegas españolas, así como observar la evolución del sector a lo largo del tiempo y comunicar con transparencia resultados verificables ante el mercado, los reguladores, los inversores y los consumidores.

La puesta en marcha de este Barómetro es fruto de la colaboración entre Cajamar y la FEV, que en 2025 impulsaron la digitalización del certificado SWfCP para facilitar el seguimiento continuo de indicadores y la elaboración de informes agregados sobre la sostenibilidad del sector. Este primer informe nace con vocación de continuidad y aspira a consolidarse como referencia para medir la evolución de la sostenibilidad en las bodegas españolas y para comunicar, con credibilidad y rigor, los avances reales de una industria estratégica para la economía y el medio rural, y colaborar con la transformación sostenible del vino español y con la generación de conocimiento útil para acompañar al sector en un entorno cada vez más exigente.

Así, en esta primera edición, el estudio toma como base una muestra de 84 bodegas de las 148 actualmente certificadas, con una facturación agregada de 2.477 millones de euros, equivalente a aproximadamente el 29% de la cifra de negocio total del sector vitivinícola español, que en 2023 alcanzó los 8.490 millones de euros. Entre él se evidencia un avance sólido y generalizado en sostenibilidad, con un mayor grado de cumplimiento en el pilar de gobernanza (84 %) y en la dimensión económica (82 %), seguidos de la dimensión social (76 %) y la medioambiental (69%).

La bienvenida de la presentación del Barómetro ha corrido a cargo del presidente de Cajamar, Eduardo Baamonde, que ha afirmado que “para Cajamar, el sector vitivinícola representa mucho más que una actividad económica: es parte esencial del territorio, de las comunidades rurales a las que llevamos décadas acompañando. Por eso, cuando nos planteamos cómo contribuir en el ámbito de la sostenibilidad en el vino, lo hicimos con la misma vocación que orienta todo nuestro trabajo: rigor, independencia y utilidad práctica para quienes toman decisiones cada día en el viñedo y en la bodega”. En esa línea, ha añadido: “El Barómetro que hoy presentamos junto a la Federación Española del Vino es un instrumento de diagnóstico y de gestión, construido sobre más de cien indicadores verificados, pensado para que el sector conozca dónde está, pueda trazar con claridad el camino hacia donde debe ir y trasladarlo a la sociedad y al mercado de forma transparente y contrastable”.

Por su parte, el director general de la FEV, José Luis Benítez, ha señalado que el informe presentado hoy es un buen ejemplo del espíritu con el que nació el certificado SWfCP y que guía el desempeño de todas las bodegas que lo han obtenido hasta la fecha: la mejora continua. “Siempre hemos tenido la convicción de que el nuestro es un sector sostenible por naturaleza, pero ahora podemos asegurarlo y decirlo bien alto con datos contrastados y con el aval que nos dan los avances obtenidos por las bodegas en los últimos diez años a través de un certificado que hoy es líder en el sector y goza de un altísimo reconocimiento de las autoridades y los principales eslabones de la cadena de valor del vino”, ha concluido.  

A continuación, el director del Servicio de Estudios y Publicaciones de Fundación Cajamar, Ignacio Atance, y el responsable de Estrategia Agroalimentaria en Plataforma Tierra, Pablo Resco, han presentado los principales resultados de la publicación. Atance ha explicado que “este barómetro nace de una convicción: que medir bien es el primer paso para mejorar. El sector vitivinícola español afronta presiones simultáneas —climáticas, regulatorias, de mercado— que exigen respuestas basadas en evidencia, no en percepciones. Lo que hemos construido con la FEV es una fotografía rigurosa del estado de la sostenibilidad en el vino español, con vocación de repetirse en el tiempo y convertirse en referencia para todo el sector e incluso otros sectores”.

La jornada ha concluido con una mesa redonda sobre el compromiso con la sostenibilidad en el sector vitivinícola español, moderada por la FEV, en la que han participado el presidente de la Interprofesional del Vino de España (OIVE) y presidente del Consejo Sectorial Vitivinícola de Cooperativas Agroalimentarias de España, Fernando Ezquerro; el presidente de Bodegas Familiares Matarromera, Carlos Moro, y el director general de Operaciones de Freixenet, Josep Palau.

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