CARTAGENA. La I Feria de la Almadraba acerca a vecinos, veraneantes y visitantes la historia, la tradición y los productos ligados a este arte de pesca milenario que sigue vivo en La Azohía, la última almadraba activa del Mediterráneo español. La iniciativa, impulsada por La Almadraba de La Azohía con la colaboración de el Ayuntamiento de Cartagena, nace con vocación de continuidad para contribuir a la conservación y divulgación de este patrimonio pesquero único.
A lo largo del día, los asistentes pueden conocer de cerca las especies capturadas mediante este arte de pesca, degustar diferentes elaboraciones gastronómicas y participar en las actividades programadas para divulgar su historia y singularidad. El programa incluye, además, la proyección del documental Los Almadrabos, que recupera la memoria de quienes hicieron de este oficio una forma de vida ligada al mar y al desarrollo de la costa cartagenera.
La feria ofrece también espacios dedicados a productores locales y propuestas divulgativas que permiten descubrir el valor medioambiental y patrimonial de la almadraba, un sistema de pesca selectivo que ha acompañado la historia del Mediterráneo durante más de tres mil años.
La concejala de Comercio, Hostelería y Consumo, Belén Romero, y el concejal de Distrito, José Ramón Llorca, junto a otros compañeros del Gobierno municipal, han asistido a la inauguración de la feria, que se prolonga durante toda la jornada con un amplio programa de actividades gastronómicas, culturales y divulgativas dirigidas a todos los públicos.
El Ayuntamiento de Cartagena colabora en la celebración de este evento por el valor histórico, cultural y económico que representa la almadraba para el municipio. Se trata de una seña de identidad del litoral cartagenero que ha logrado mantenerse viva gracias al trabajo de generaciones de pescadores y que constituye un ejemplo de pesca tradicional y sostenible.
Con esta iniciativa, Cartagena refuerza su apuesta por poner en valor aquellos elementos que forman parte de su identidad y contribuyen a diversificar su oferta turística y gastronómica, especialmente durante la temporada estival, acercando a quienes visitan el litoral cartagenero un patrimonio único que aún pervive en La Azohía.