paraje los chaparros

La escombrera de Calblanque

15/01/2020 - 

CARTAGENA. Desde la casa de Francisco López la panorámica es espectacular: por delante un fantástico barrido del Mar Menor, que en una mañana soleada invita a sentarse bajo el sol de invierno y disfrutar del frescor del viento y del olor de las plantas que circundan su propiedad. No es para menos, estamos en la misma entrada del Parque Regional de Calblanque. A nuestra espalda se encuentra el cerro del Atalayón, suave, sutil y una de las puertas de lo que nos espera tras superarla; arenales, dunas, paleodunas, calas y acantilados que han convertido en este parque regional en una de las joyas de la naturaleza en la Región de Murcia.

No somos pocos los que envidiaríamos estar donde Francisco, en un espacio protegido y único, pero entonces ¿por qué lleva este vecino del paraje de Los Chaparros casi 25 años luchando por su tranquilidad y la de sus vecinos?

Cerca de cumplir los 80 años, el presidente de la asociación de vecinos de este poblado que engloba a unas 20 casas junto a la autovía rápida de La Manga, mantiene su pulso y su voluntad firme casi como el primer día. Denuncias, escritos, reuniones, reivindicaciones, protestas, reclamaciones: todo apuntado en su carpeta que muestra repleta de documentos en los que trata de demostrar el poco respeto que los gobernantes regionales y municipales han mostrado por el parque regional.

En una minuciosa visita por Los Chaparros, Francisco López explica el cúmulo de lo que él considera despropósitos han ido cometiendo por acción u omisión las diferentes administraciones para llegar a convertir la zona donde vive junto a su mujer en una auténtica escombrera

Placas de asfalto procedente de las obras de las carreteras amontonadas junto a los caminos desde hace demasiados años y que han liquidado parte de la vegetación autóctona; cientos de tubos de fibrocemento apilados en una nave abandonada -propiedad de Potalmenor -antiguo gestor del servicio de aguas de La Manga- y que ponen, tanto por el aspecto ruinoso de los almacenes como por la peligrosidad de los materiales, en grave riesgo a las personas que se acerquen, por no hablar de los inconvenientes que provoca pasar por algunos caminos que se han convertido casi en impracticables por la suciedad y basura que se encuentran los excursionistas que acceden al Parque Regional. Pero también nos encontramos parcelas desiertas repletas de escombros y suciedad que son susceptibles de una quema incontrolada o montañas artificiales de tierra que han eliminado plantas como el palmito y un sinfín de detalles que no dejan de asombrar a cualquier amante de la naturaleza que tenga Calblanque como ese idílico lugar que casi todos conocemos.

A todo eso hay que añadir la falta de iluminación pública en el poblado, déficit de limpieza y recogida de basuras, un acceso provisional e improvisado de tierra al paraje - paralizado por una posible denuncia de la Mancomunidad de los Canales del Taibilla- y los omnipresentes ruidos y los olores que provoca, nos dice el presidente de la asociación de vecinos, la Estación Depuradora de Aguas Residuales del Mar Menor y la desalobradora Arco Sur. Han pedido por activa y por pasiva la colocación de mamparas para protegerse del ruido que provocan ambas, pero la única respuesta ha sido una tela de color verde que sirve de bien poco para aplacar las noches tormentosas de verano de molestias.

Sus cartas al presidente de la Comunidad Autónoma, o visitas a las diferentes concejalías y consejerías no han dado demasiado resultado a tenor de lo que sigue sucediendo, en este 2020 en Los Chaparros. Pero los habitantes no desisten en encontrar el final a esta pesadilla en la que se ha convertido este lugar paradisíaco junto a La Manga y frente al Mar Menor.

Ante la Fiscalía

Desde la coalición Unidas Podemos IU Equo llevan tiempo denunciando la situación por la que atraviesan los vecinos de esta zona  y han decidido solicitar todos los expedientes relativos a los terrenos de Potalmenor, "y también pediremos responsabilidades no solo al Ayuntamiento, sino también a la Dirección General del Medio Natural, por no actuar preservando la salud vecinal y el medio ambiente", explica la concejala Pilar Marcos.

Afirman desde la formación política que exigirán la restauración "inmediata" de toda la zona, "ya que estamos ante una situación insostenible pues las administraciones públicas tienen perfecto conocimiento de lo que sucede aquí". En este sentido, están estudiando el poner "en manos de la Fiscalía" los hechos, "habida cuenta del riesgo que suponen para la salud de los vecinos y también para los visitantes de Calblanque, una de las joyas naturales de la Región de Murcia, que está siendo amenazada por la desidia y el pasotismo de las propias administraciones públicas", indicaba Marcos.

Noticias relacionadas

next