empresa de base tecnológica

Biodiverso, la spin-off que crea cosmética sostenible gracias a los 'patitos feos' de frutas y hortalizas

2/08/2021 - 

CARTAGENA. Los estándares de calidad que el mercado impone marginan millones de toneladas de frutas y verduras que no consiguen alcanzar un hueco en las secciones de fruta y verdura de grandes supermercados, pero tampoco en las pequeñas tiendas de barrio. Se anteponen aquellos productos más lozanos, o que aparentemente lo son por razón de color, tamaño y perfección. Sin embargo, no hay un ranking nutricional, alimenticio o saludable mejor a peor a tenor de estos datos ‘estéticos’.

Anualmente, en todo el mundo, se pierde un tercio de todos los alimentos producidos destinados a consumo humano, aproximadamente 1.300 millones de toneladas. Esta pérdida de recursos naturales no es sostenible y pone en peligro el ecosistema.

Biodiverso, una spin-off, concretamente una empresa de base tecnológica (EBT), donde también participa la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT), ha antepuesto la sostenibilidad y economía circular como ejes fundamentales de su filosofía, al utilizar pulpas de frutas que se obtienen de productos hortofrutícolas que no logran comercializarse al no alcanzar dichos estándares antes mencionados. Esta empresa tiene como objetivo la investigación, el desarrollo y comercialización de productos cosméticos y nutricosméticos, elaborados a partir de frutas, hortalizas y sus subproductos. Es una empresa de cosmética natural sostenible, basada en un modelo de economía circular.

No discriminan, no marginan, pues consideran que todas las frutas y hortalizas sanas, son ricas en compuestos bioactivos. Frutas excesivamente pequeñas o grandes, feas o deformes, no desprecian a ninguna y forman parte de la pulpa de frutas, que alimenta y nutre nuestra piel.  

Es la única empresa que ha patentado la utilización de pulpas de frutas y hortalizas, en concentraciones mayores al 25% en la fórmula final.  Disponen de una unidad de investigación, desarrollo tecnológico e innovación orientada a la identificación de compuestos de interés presentes en plantas (semillas, frutas y hortalizas) y sus subproductos (hoja del olivo, semillas de la uva, etc) para su uso cosmético. Se consideran "amantes" de la biodiversidad, del potencial de las plantas, como fuente inagotable de salud, belleza y bienestar.

Encarna Aguayo Giménez, es socia fundadora Biodiverso. Además, es catedrática de universidad en el área de tecnología de los alimentos y responsable de la Unidad de Calidad Alimentaria y Salud del Instituto de Biotecnología Vegetal de la UPCT. Explica que todo arrancó comercializando 4 cremas corporales y exfoliantes, elaborados con pulpas de melocotón y naranja. Estos productos presentan un 25% de pulpa de frutas, no existen en el mercado ningún cosmético con esas concentraciones tan elevadas, añade la catedrática.

Tras 20 años de trabajo en el área de tecnología de los alimentos, concretamente, en frutas y hortalizas, Aguayo centra las líneas de investigación en la tecnología postcosecha, aprovechamiento de subproductos y la utilización de tecnologías emergentes para optimizar la biodisponibilidad de los bioactivos presentes en frutas y hortalizas.

Relata la catedrática que han evaluado cientos de veces los compuestos fitoquímicos presentes de forma natural en frutas y hortalizas: fibras, vitaminas, minerales, compuestos fenólicos, incluidos los flavonoides, compuestos de azufre, monoterpenos, péptidos bioactivos, etc. Todos estos fitoquímicos desempeñan un papel fundamental en las plantas, bien sea para reducir el estrés oxidativo, regular procesos metabólicos, defenderse de depredadores, etc. "Nosotros, nos beneficiamos de estos bioactivos cuando comemos frutas y hortalizas, una importante función en nuestra salud y, el objetivo es que también puedan incorporarse a productos cosméticos. Un gran número de artículos científicos han reportado más de 5.000 bioactivos o fitoquímicos con funciones muy específicas".

En general, estos compuestos muestran propiedades antioxidantes antiinflamatorias y efectos antitumorales, entre otras. Por esta razón, la FAO recomienda una ingesta mínima de 5 porciones de frutas y/o hortalizas al día. Sin embargo, también podemos "alimentar nuestra piel". "Nuestro cuerpo está cubierto por unos dos metros cuadrados de piel, lo que la convierte en uno de los órganos más grandes que tenemos. ¿Por qué no incorporar estas pulpas, con esa riqueza funcional, a una crema corporal?", se pregunta la socia fundadora de Biodiverso.

El lapacho, árbol sagrado de los Incas, en una crema antiedad 

Disponen de tres tipos de cremas faciales. En la crema facial hidratante, incorporan la betaína obtenida por fermentación de la remolacha que hidrata la piel en profundidad, en la crema antioxidante utilizan el resveratrol y el propio extracto de las semillas de uva, obteniendo un producto antioxidante con alta concentración en polifenoles.  

En la crema antiedad, han revalorizado e incorporado la aceituna y hoja del olivo, cuyos componentes principales son el hidroxitirosol y el ácido maslínico, reconocidos por su actividad antioxidante y antiinflamatoria. Además, en esta crema se añade el lapacho, se obtiene de la corteza de un árbol sagrado de los Incas.  Es capaz de activar la enzima telomerasa y, por tanto, prevenir el acortamiento de los telómeros y la senescencia celular. Ralentiza el proceso de envejecimiento y aumenta la longevidad de la piel logrando una aspecto más radiante y joven. Estos ingredientes son combinados con otras frutas como pepino, lima, pomelo, kiwi, etc y los mejores aceites vegetales como jojoba, aguacate, argán, zanahoria, rosa mosqueta, etc.

En las cremas faciales, están formuladas con aloe vera ecológico. La gran mayoría de las cremas faciales presentan un alto contenido en agua. En el caso de Biodiverso, es el aloe vera. Es una planta originaria de regiones áridas, como la nuestra, con una baja huella hídrica.  

Biodiverso no desprecia la fruta por su tipo o modelo, consideran que todas son sanas, saludables y ricas desde un punto de vista funcional. La semilla de la uva las recuperan de la industria vitícola, las hojas y frutos del olivo de la industria oleica. Lejos de considerar estos residuos como un problema son un valioso recurso y, por lo tanto y, una oportunidad de negocio alternativo a la comercialización de productos en fresco, proporcionando una cosmética sostenible.

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