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análisis

Las políticas para combatir el cambio climático ya no se consideran un lujo económico

Está por ver si un enfoque común para toda la UE es realmente la mejor manera de abordar los problemas económicos y climáticos a medio plazo

2/11/2020 - 

MADRID. Cuando estalló la crisis financiera mundial, hace ya más de diez años, los compromisos climáticos se dejaron a un lado en aras de una rápida recuperación económica. El fracaso de la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático celebrada en Copenhague en 2009 y la retirada de las subvenciones públicas a las renovables son muestra de ello. 

Esa falta de apoyo político se vio probablemente reflejada en aspectos como el escepticismo hacia la evidencia científica o la aparente incompatibilidad entre una recuperación económica sostenida y las medidas contra el cambio climático necesarias para que la economía sea más sostenible.

De vuelta a 2020, nos volvemos a encontrar inmersos en una las peores recesiones económicas de la historia pero, gracias al trabajo de muchos activistas por el clima, la opinión pública ahora es mucho más favorable a la lucha contra el cambio climático. Esta vez, las políticas para combatirlo ya no se consideran un lujo económico aunque es evidente que la transición hacia una economía más sostenible entraña riesgos y oportunidades para el empleo.


Una de esas oportunidades tiene que ver con la estrategia de renovación de construcciones que presentó la Comisión Europea hace dos semanas, en el marco del Pacto Verde Europeo. El objetivo de esta estrategia es reducir drásticamente la huella de carbono de los edificios comerciales y residenciales de Europa, que generan aproximadamente el 36% de las emisiones de carbono de la UE.

Sin embargo, la inversión en la eficiencia energética de edificios se ha estancado y no crece al ritmo necesario para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París, como ilustra nuestro Gráfico de la Semana. Desde la perspectiva de los mercados de capitales, la modernización de edificios podría crear oportunidades en renta variable sostenible, inmuebles, infraestructuras, bonos verdes, titulización de activos y fondos centrados en inversión sostenible.

Acuerdo de París

Podríamos decir, por lo tanto, que la historia no se acabó con la fallida Cumbre del Clima de Copenhague, sino que continúa con el Acuerdo de París. El Pacto Verde Europeo se propone duplicar la tasa de renovación de construcciones de Europa en los próximos diez años, lo que contribuirá al cumplimiento del Acuerdo de París y mejora las probabilidades de cumplir con el escenario previsto para el periodo 2019-2030. 

Aun así, está por ver si un enfoque común para toda la UE es realmente la mejor manera de abordar los problemas económicos y climáticos a medio plazo, teniendo en cuenta que los distintos Estados miembros se encuentran en diferentes puntos de ciclo económico e inmobiliario.

Equipo de Análisis de DWS

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